Querido bloggero:
Antes de que empieces a leer las lineas que siguen, de un blog con un título que ya de entrada no me hace mucha gracia, quería hacer unas cuantas puntualizaciones.
Primera: este es un blog sobre temática religiosa, pero yo no soy sacerdote ni teólogo sino un simple católico que ha decidido escribir estas entradas para compartir mis experiencias y mis sentimientos con vosotros. Esta puntualización es importante, porque en esta página te hablaré de Dios y de su Iglesia, pero desde mi propia experiencia. Es posible que lo que yo aquí cuente te sirva para algo, te anime en algún momento a profundizar en aspectos de tu vida o quizá a plantearte preguntas que hasta ahora no te habías hecho. Si las lineas que aquí escribo consiguen eso en alguno de los lectores me doy por satisfecho.
Segunda: es una insistencia sobre la anterior, no soy teólogo y por eso quizá mis lineas os hagan surgir dudas, comentarios o reacciones que os lleven a plantearme objeciones, contra argumentaciones o aclaraciones que seguramente no sea capaz de solventar. Por eso me gustaría dejar claro ya desde aquí que no pretendo dar lecciones a nadie ni juzgar a nadie, simplemente quiero compartir las cosas que llevo en mi corazón.
Tercera: no pretendo ser ejemplo para nadie, mi vida esta llena de errores, probablemente muchos más que los que tu hayas podido cometer, pero precisamente mi experiencia de la misericordia y amor de Dios es lo que me lleva a escribir esto.
Como antes te he dicho para mi sería más que suficiente si alguien que lea alguna de estas entradas, en alguno momento de su vida esto le sirviese para dirigir su mirada a Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario